lunes, 27 de agosto de 2007

El plan de la derecha es paralizar medio país contra Evo; el MAS contraatacará reuniendo 100 mil campesinos e indígenas en Sucre

Redacción Bolpress
Agosto 27, 2007

Todo indica que los cívicos pararán seis capitales, no seis departamentos; Branco Marinkovic irá a la ONU y la OEA para denunciar la “dictadura” masista; el Poder Judicial también suspenderá labores el jueves y viernes

Las fuerzas políticas más conservadoras del país como los comités cívicos de la denominada “media luna” departamental y sus extensiones políticas como la opositora alianza Podemos del ex presidente Jorge Quiroga coordinan hasta el mínimo detalle para que el paro cívico de este martes 28 no se circunscriba a las capitales de departamento. Aunque asegura que la movilización es contra el “totalitarismo” y en defensa de la democracia, el objetivo de este inédito bloque conservador que se muestra públicamente articulado por primera vez es claro: paralizar seis departamentos contra Evo Morales e iniciar una campaña internacional de desprestigio de su gobierno.

Cívicos y empresarios de Cochabamba, Chuquisaca, Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija enviaron comisiones especiales a las provincias para garantizar la suspensión de actividades, pero en vista de que la medida no tiene gran respaldo planifican bloqueos de caminos provinciales, considerando que éstos no necesitan del apoyo de mucha gente para concretarse.
Según el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, el paro “obligado y pagado que funciona bajo el chantaje” arrojará pérdidas por 20 millones de dólares, dinero que serviría para construir 50 puentes interprovinciales “o 25 institutos tecnológicos que tenemos en el programa para capacitar a jóvenes del campo en especialidades técnicas que se vuelquen al aparato productivo del país".

Los cruceños confían en que ni hoja se moverá el martes, al menos en la ciudad capital, pues en los últimos días organizaciones indígenas, campesinas y cívicas de las provincias, como San Julián por ejemplo, aseguraron que no acatarán las medidas “unilaterales y antidemocráticas” de los “oligarcas” de la capital.
El presidente cívico de Chuquisaca John Caba ya envió comisiones para convencer a las provincias, mientras que los cívicos de Cochabamba son conscientes de que el paro se restringirá a la ciudad debido a que el MAS tiene fuerte presencia en el área rural, especialmente en el Chapare. En Beni se amenaza con cerrar fronteras con Brasil, mientras que en Pando los cívicos esperan un paro restringido a la capital.

El éxito de la medida en Tarija es aún más incierto, pues el vicepresidente del Comité Cívico de la ciudad Jorge Blacud comentó que el paro cívico no será acatado en las áreas rurales. Ninguna región como Caraparí, Villamontes y Yacuiba, del Chaco, o San Lorenzo, Padcaya, El Puente, Concepción y otros cumplirán la medida.

En la asamblea de instituciones cívicas tarijeñas realizada el miércoles pasado la votación a favor del paro no fue mayoritaria. Se opusieron la Federación de Gremiales, campesinos, maestros jubilados y rurales, y otros sectores. El Comité Cívico Juvenil de Tarija, el Comité Cívico de Bermejo y otros entes provinciales y seccionales también anunciaron que no suspenderán actividades.

La arremetida de la derecha programada para esta semana, además del paro, incluye otras actividades de carácter político, como por ejemplo el inicio de una campaña internacional contra la actual administración. El vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz Luis Núñez informó que una comisión encabezada por el presidente del Comité Cívico cruceño Branko Marinkovic será recibida en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA) para recibir denuncias contra el gobierno de Morales.

Además, desde otro flanco, el jefe nacional de Podemos Jorge Quiroga instó a los cuatro tribunos que fueron enviados a juicio la anterior semana a desacatar las leyes y a permanecer en sus cargos. "Lo terrible de este hecho es que un ex Presidente de la República esté conminando al desacato, de manera ilegal, a desconocer una decisión del primer Poder del Estado; esto es terrible e injustificado porque es un acto de ilegalidad que afectará terriblemente su carrera política si quisiera volver a candidatear", observó el Vicepresidente Alvaro García Linera.
El jueves y viernes habrá paro judicial en defensa de los tribunos Elizabeth Íñiguez, Martha Rojas, Wálter Raña y Artemio Arias, que fueron llevados a juicio de responsabilidades por el MAS el jueves. Esta decisión del Poder Judicial “daña aún más su imagen y convierte a la justicia en una herramienta política”, interpretó el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana.

"Estos miembros del Tribunal no quisieron aceptar el poder, el mandato y la soberanía de éste Congreso. Se creyeron intocables, seres celestiales y ahora dicen que no acatarán esta decisión. Eso vuelve a reafirmar la posición de que se creen dioses", observó García Linera. Los miembros del Tribunal cesante recibieron la notificación legal de la Cámara de Diputados por la cual cesan en sus funciones hasta que el Senado sesione y por dos tercios de votos dictamine si son o no culpables.

El MAS contraataca
El gobierno no recibirá con los brazos cruzados los dardos de la derecha y se prepara para contener la arremetida haciendo uso de sus reservas históricas: los movimientos sociales.

Según un reporte del diario La Prensa, en una reunión con los principales dirigentes de organizaciones sociales del país, García Linera habría asegurado que los sectores sociales son la fuerza y la sangre del gobierno y que llegó la hora de que convoquen a todos sus militantes para defender el gobierno del MAS.

García Linera advierte que el proceso de cambio actual se defiende con lucha y movilización, pues sin ella el gobierno está solo y desamparado. Por ello es preciso hacer frente a la violenta ofensiva de las regiones opositoras, que buscan debilitar e interrumpir el proceso de cambio propiciando un clima de inestabilidad, con la movilización social y no con balas o la represión policial.

El plan del gobierno es reunir a 100 mil campesinos, indígenas y sindicalistas de más de 20 organizaciones en la ciudad de Sucre el 10 de septiembre con el fin de “reconducir” la Asamblea Constituyente. Se quiere convertir a Sucre en una ciudad indígena, popular, obrera y campesina como nunca se ha visto en la historia de la capital. Tiene que haber 100 mil personas —dijo García Linera, según La Prensa— para que ni una mosca se atreva a insultar a los asambleístas y representantes indígenas. Sólo si los indígenas y campesinos son muchos no habrá confrontación, si son pocos será como Cochabamba, donde capitalinos y cocaleros se enfrentaron en enero con el saldo trágico de dos muertos.

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