domingo, 5 de agosto de 2007

Nueva Constitución Política del Estado coronará el triunfo de la revolución en democracia

Luís Cruz Ríos (ABI)
Agosto 5, 2007

La Paz, 05 ago (Luís Cruz Ríos / ABI).- La aprobación del texto de la nueva Constitución Política del Estado, por mayoría absoluta, coronará el triunfo de la revolución democrática en Bolivia iniciado el 18 de diciembre de 2005, con el triunfo de Evo Morales Ayma en las elecciones presidenciales.

Tras que el primer indígena boliviano jurará como Presidente de la República de Bolivia (el 22 de enero de 2006) aseguró que asumía esa responsabilidad para transformar Bolivia con una revolución profunda, pacífica y democrática, a favor de los más desposeídos.

Para ese propósito anunció que “mandará obedeciendo al pueblo” e inició la dura tarea de hacer realidad el decálogo de los 10 mandamientos del Movimiento Al Socialismo (MAS), que en sus partes sobresalientes destaca, la nacionalización de los hidrocarburos y la aprobación de la Ley de Asamblea Constituyente con el objetivo de construir un Estado nacional digno, solidario y productivo.

El 6 de agostó de 2006, se instaló en la ciudad de Sucre, capital de la República, la Asamblea Constituyente con 255 asambleístas de 16 partidos políticos, alianzas y agrupaciones ciudadanas con el objetivo de redactar una nueva Constitución Política del Estado hasta este 6 de agostó de 2007.

Morales Ayma anunció que la decisión fue asumida por mandato popular para “desterrar el Estado neoliberal excluyente, discriminador y colonial, y en su lugar, construir un Estado que recupere de forma efectiva y contundente la soberanía nacional, subastada y arrebatada por un conjunto de criminales transnacionales al amparo de cipayos locales”.

El Primer Mandatario apostó por un Estado que sea propietario de todos sus recursos naturales, no renovables y renovables, que se conviertan en el motor económico que permita el bienestar de los sectores de la población históricamente excluidos como campesinos, indígenas y trabajadores, así como de las clases medias empobrecidas.

Sin embargo, posiciones encontradas entre quienes impulsan el proceso de cambio y las fuerzas conservadoras al interior de la Asamblea Constituyente impidieron que esa máxima instancia de deliberación concluya con su trabajo en el tiempo previsto.

Por lo que amparada en su carácter originario y plenipotenciario, ese magno evento, por unanimidad acordó ampliar su debate hasta el 14 de diciembre de 2007.

INTERESES

Sin embargo, la minoría liderada por la alianza de oposición Poder Democrático Social (Podemos) en el Congreso Nacional puso en peligro la aprobación de una ley que amplía el debate de los constituyentes por cuatro meses más.

Después de dos semanas en las que hubo nueve reuniones de intenso debate entre las fuerzas de oposición y el oficialismo, el viernes 3 de agosto, se logró alcanzar un acuerdo político.

“La Constituyente va, y quienes querían matar a la Constituyente, quienes querían aniquilar un sueño y una esperanza de unidad de reencuentro entre bolivianos han fracasado”, sentenció el vicepresidente y presidente nato del Congreso Nacional, Álvaro García Linera.

“Este Congreso le ha dicho a Bolivia que la Asamblea Constituyente sigue viviendo, garantiza su trabajo y su funcionamiento”, aseguró después de sancionar la mencionada ley.

García Linera, muy respetuosamente, pidió a los 255 constituyentes a trabajar en consenso para entregarle a los nueve millones de bolivianos una Constitución Política del Estado que garantice la integridad del territorio nacional y la unidad del pueblo boliviano.

Pero también exhortó a los sectores minoritarios que no se puede ganar en el papel lo que no se ganó con el voto, y que no se puede bloquear en el papel lo que no ha podido bloquear en la historia.

En ese marco, señaló que las mayorías y minorías están obligadas a convivir, a dialogar, a ceder y a ganar por un lado, porque eso es lo que ha impuesto la historia para sobrevivir con diferencias y acuerdos en democracia.

“Bríndennos una buena Constitución en la que los nueve millones de bolivianos se sientan orgullosos, éste Congreso apuesta por ustedes (asambleístas) y les dice que vayan adelante, el país está esperando una posición de unidad para Bolivia. A nuestros constituyentes les decimos que confiamos en ustedes”, manifestó el Vicepresidente de la República.